Entre el silencio de las llamas

En Vigo, hace ya algunos años

Hasta el silencio se estremece, y busca el cobijo del fuego de la chimenea, en las noches de tormenta, donde el viento resuena contra las ventanas con voces fantasmales. Era de noche, y no había sueños, ni esperanza.

Era de noche, y sólo las sombras del propio fuego me acompañaban. Me había acostumbrado a la soledad. Y mi mirada se perdía, entre las llamas del fuego de la chimenea. Era de noche, y no se veía la luna en cielo, ni caían copos de nieve.

Se oían las briznas del fuego, y el viento ahora, en susurros canturreaba sencillas canciones de mi infancia. Seguía despierto, y quería soñar. Era de noche, la tormenta quedó en silencio, y el silencio recobró su voz.

Era de noche, y una lágrima de mis ojos a mi rostro no cayó: Llorar con la inocencia de un niño, llorar con el sentimiento de una madre. Mi corazón seguía frío como el acero, e inerte como el hielo. Era de noche, y yo era el fantasma.

Anuncios

Acerca de silencioparasiempre

nothing
Esta entrada fue publicada en escritos y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.