La carrera del espectro

Era una especie de carrera contra un ser de aspecto humano, pero que no puedo asegurar que lo fuese. Se usaban un vehículos que ahora desconozco su forma y funcionamiento. No sé si era un circuito o simplemente recorrer una distancia.

Ese ser tenía una sonrisa falsa y maléfica, y en sus ojos veía al mismísimo mal personificado. Sólo con mirar a ese ser, ya se sabía que algo malo iba a suceder. Ya se sabía que ibas a perder, pero había que correr. No quedaba otra. Era invencible.

Cuando me tocó, sentí durante la carrera su sonrisa y su mirada maléficas. Me dejaba adelantarle, o se ponía al lado. Disfrutaba sabiendo que se le estaba mirando, y no podías evitar el no mirarle. Y cuanto más avanzaba la carrera más sentía su mal, y sentía dolor por todo el cuerpo y en mi mente. Cuando se acercaba el final, ese ser enganchaba los dos vehículos y empezaba a aumentar la velocidad hasta que no aguantaba más el dolor y despertaba.

Anuncios

Acerca de silencioparasiempre

nothing
Esta entrada fue publicada en pesadillas de la infancia y etiquetada . Guarda el enlace permanente.